La biblioteca de Ítaca

06.01.2019

Una biblioteca no es algo por leer, sino una compañía -dijo, tras dar unos pasos más-. Un remedio y un consuelo.-Arturo Pérez-Reverte (Hombres buenos)

Debía tener trece años cuando mi padre construyó aquella estantería, con gran habilidad todo se diga, aunque yo no tenía muchos libros para exponer, y los pocos que tenía cabían en un armario polvoriento. Quizás por rellenar la estantería o quizás porque comenzaba a interesarme por la literatura comencé a adquirir libros. No compraba libros, simplemente me dirigía al cuarto de mis padres, al de mi hermana o a las estanterías del salón en busca de algún libro interesante del cual, con éxito, apoderarme. Así es como conseguí títulos que hoy en día no se despegan de mí, tales como Rimas y Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, Harry Potter, La comunidad del anillo de J.R.R. Tolkien o El lazarillo de Tormes. 

También recuerdo que mi madre, con la sabiduría de una madre, quiso regalarme cuatro tomos de una colección sobre historia universal. Esos libros que transcurrían desde la prehistoria hacia los orígenes de las invasiones bárbaras, pasando por el nacimiento del Islam, flanqueando la era del imperialismo europeo y llegando a las dos guerras mundiales. Gracias a ellos pude solventar rápidamente cualquier duda geográfica, histórica, política, filosófica o religiosa que tuviera; lo que siendo sinceros, me dio cierta ventaja a la hora de encarar los trabajos en la secundaria. 

Con los años he ido adquiriendo libros, revistas y tebeos de todos los colores, tramas y tonos por haber. He leído todo tipo de libros y de entre ellos me he quedado con algunos de sus personajes para que sean mis acompañantes en los momentos de incertidumbre. Me acompañan a mi lado, al paso de los años, personajes como los fieros Alatriste, d'Artagnan, Porthos y Aramis; o como los sabios Gandalf, Alonso Quijano, Gandalf u Odín; o los aventureros Odiseo, Peter Pan, Lázaro de Tormes, Edmundo Dantes, Alicia, Sherlock Holmes, Jean Valjean, Jekyll y Hide, el Principito, Huckleberry Finn, Pinocho, Capitán Nemo y Haddock, Drácula, Frankestein y Robinson Crusoe. De modo que como comprenderéis, no es la falta de libros sino la de espacio la que caracteriza actualmente a mi biblioteca.

Me viene a la mente aquél cumpleaños en el que, ingenuo, no tenía ni idea de lo que me esperaba. Abrí una caja de cartón, robusta y pesada. En el interior se encontraban un sinfín de libros maravillosos. De entre aquellos libros se podían encontrar tales como la biografía de Pablo Picasso o la de Antonio Machado; dos biografías a las que hacía tiempo que quería echarle el guante. También se podían encontrar en esa caja libros históricos como la edición de 1974 sobre el 2 de mayo de 1808 o un libro sobre las grandes batallas de la historia. 

Al final, en mi opinión, son los libros y sus personajes los que definen nuestras vidas. En ocasiones es difícil recordar algunos momentos del pasado, pero aquél libro que te acompañó es el mejor recordatorio que pueda existir. Prueba de ello son los cuentos que leíamos de niños y que al verlos en la estantería nos transportan a la infancia, también lo son los libros del colegio que leíamos para cada curso, y, por supuesto, prueba de ello son todos aquellas lecturas que nos han acompañado en los momentos difíciles y nos han iluminado el camino. 

Todos tenemos nuestros libros y nuestros personajes favoritos. Aquellos que siempre nos traen un grato recuerdo. ¿Cuáles son vuestros libros y personajes preferidos? Podéis responderme utilizando el espacio que encontraréis aquí abajo o si lo preferís vía RRSS


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